Pero pudiendo querer a veces no quiero poder querer.
Y querer y poder se hacen uno. Porque sin querer no hay poder.
El poder, ese duelo del querer. Y el querer, enseña a sobrellevar el poder.
Pero sin embargo, a veces tu querer, no puede, porque el otro poder no quiere.
Y con el querer y el poder (o no). Salió esto.
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